Este síndrome fue descripto en 1974 por Herbert Freudenberg al estudiar las consecuencias de aquellas personas que se dedicaban al cuidado de personas toxicómanas. Freudenberg descubrió en estos profesionales periodos de ansiedad y stress ligados a la falta de energía. Es por eso que lo bautizó como “síndrome de burnout” o “estar quemado”.
Tres años después, la psicóloga Cristina Masiach definió esta patología como un “síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal que puede ocurrir entre individuos cuyo trabajo implica atención o ayuda a personas”.
En el caso de cuidadores de Adultos Mayores, la sobrecarga de trabajo y las condiciones en las que muchas veces es ejercido este rol, hhacen que muchas veces se presenten síntomas de sindorme de Burnout
Los siguientes síntomas son fruto de la carga que sufre el cuidador al sentir que lapersona que está a su cargo depende de él e intentar lidiar este sentimiento con responsabilidades laborales e inclusive familiares:
Ansiedad y depresión.
Sensación de cansancio y agotamiento.
Falta de sueño y pesadillas.
Dolores de cabeza o nuca.
Reacción exagerada ante pequeñas molestias.
Patologías orgánicas que antes no padecía o empeoramiento de antiguas dolencias.
Dificultad en la concentración.
Sentimiento de Resentimiento hacia quienes rodean.
Disminución de sus actividades de ocio.
Abandono de sus relaciones sociales.
Tristeza, frecuentes ganas de llorar o de huir.
Fatiga, pérdida de energía.
Pérdida del apetito o bulimia.
Tendencia a consumir drogas o alcohol.
Falta de interés por las cosas.
Descuido de sus propias necesidades y del cuidado de su aspecto personal.
Tendencia a centrar toda su vida en torno a la persona que cuida.
Problemas para relajarse.
Impaciencia e irritabilidad.
Sensación de impotencia y falta de esperanza.
Burnout o síndrome del cuidador quemado. ROMINA KANTER
Fragmento de la Clase 5 del Curso Virtual: Psicogerontología.

